Call of Duty 4 Modern Warfare

Gameplay:
link: http://www.youtube.com/watch?v=0INd59tUlNk








Análisis:
Call of Duty 4 se reinventa con su cuarta entrega que supone su regreso triunfal a Pc. Este fenomenal videojuego bélico apuesta por cambiar el telón de fondo. De la clásica Segunda Guerra Mundial pasamos a las guerras contemporáneas. Todo un acierto.
A estas alturas pocos quedan que todavía cuestionen la decisión de Infinity Ward de trasvasar la serie Call of Duty desde la Segunda Guerra Mundial hasta los conflictos de nuestro siglo. La saga comenzó en el año 2005 con su imprescindible primera entrega, y tras dos sobresalientes nuevos episodios ambientados siempre en la Gran Guerra, por fin ha llegado el momento de cambiar? Renovarse o morir.
¿El resultado? Un éxito a todos los niveles. Lo cierto es que hay una saturación muy importante de videojuegos basados en la guerra que asoló Europa en la década de los 40, y el cambio de aires ha sido un auténtico soplo de aire fresco para las series bélicas.
El retorno de Infinity Ward también es noticia, y muy positiva. No es que Treyarch, responsables de la tercera entrega ?que lamentablemente nos perdimos en Pc- y de algunos spin-offs consoleros, estuviera haciendo un mal trabajo; pero lo que si que es cierto es que con Call of Duty 3 se perdieron muchas de las señas de lo que este ciclo de videojuegos ha representado para la industria. A saber: Épica, megalomanía y unas dimensiones gigantescas a la hora de representar el caos del combate. Estas tres características vuelven en Modern Warfare, el nuevo episodio de Call of Duty, representadas en mastodónticas batallas en un hercúleo esfuerzo por captar la furia y el salvajismo de la guerra.
Nuevo Campo de Batalla
En Call of Duty 4: Modern Warfare encarnaremos a dos soldados a lo largo de un conflicto de escala mundial. Alternaremos las misiones de un miembro de las SAS británico con las del marine americano; en un estupendo ejemplo de narrativa episódica, simple y excelentemente tratada.
El juego nos traslada a una época contemporánea en la que varios gobiernos están siendo derrocados por grupos rebeldes, y una amenaza nuclear se extiende consigo. Nuestro papel, por supuesto, consistirá en liberar rehenes, participar en operaciones especiales o ayudar a tomar ciudades.
Pero COD 4 sorprende hasta en el tratamiento de esta, en principio rutinaria, historia que ha tomado un cariz mucho más adulto. Asistiremos a un explícito espectáculo de violencia, y no sólo por las muertes que nosotros provoquemos, si no por lo duras de algunas de las escenas cinemáticas, y por el carácter realista que tienen las situaciones que acaecen.
Desde el fantástico epílogo a bordo del barco hasta el fragor de la última misión, pasando por la impecablemente ejecutada escena de créditos ?una de las mejores y más impactantes que recordamos en los últimos años-, Modern Warfare se convierte en una prodigiosa montaña rusa de emociones y giros argumentales que nos llevarán de un lado a otro de Europa y Oriente Medio, con abundancia de sorpresas y de momentos épicos.
Lamentablemente la historia es tan intensa, y está tan llena de momentos de brutalidad, tanto explícita como implícita, que la campaña es terriblemente corta. No es que se haga corta, que también, es que en apenas 4 horas en el nivel fácil y poco más de 6 en el difícil podremos superarla.
Por su parte el nivel de dificultad más alto, veterano, convierte a los enemigos en auténticas máquinas de matar, con una precisión de tirador olímpico y una resistencia de dioses. Si bien este modo incrementa de forma notable la duración del estilo de juego individual, lo cierto es que lo consigue a base de obligarnos a repetir una y otra vez los checkpoints más duros gracias a una dificultad por momentos insoportable.
Limpiar y Despejar
Call of Duty 4 comienza con un tutorial, como es lógico y costumbre en la saga, que en un campamento de entrenamiento nos enseñará cuanto necesitamos saber sobre los controles. El susodicho tutorial introduce un concepto muy interesante en las series, y es el de recomendarnos una dificultad según nuestra pericia en las pruebas de habilidad por las que tendremos que pasar.
Para ser más concretos el comandante nos propondrá despejar un simulacro de piso franco en un tiempo determinado, y según nuestra eficacia y precisión, al acabar la prueba nos emplazará a escoger un nivel de dificultad de entre los cuatro que se proponen.
Una vez hecho esto, nos subiremos a un helicóptero y comenzará el combate. Primera parada: Un gigantesco barco en medio de una tormenta. Desde este genial y adrenalínico comienzo, la acción de Modern Warfare se dispara como una mecha de explosivo, y nos lleva de una misión a otra con excepcional habilidad.
Los objetivos serán diferentes, desarmar una bomba, liberar a un preso, acabar con la resistencia de una ciudad ocupada? Aunque mirándolo en profundidad, todos se reducen a lo mismo, limpiar y despejar.
Sin embargo la variedad de entornos son un seguro de vida a la hora de aportarle interés y diversión a un videojuego, y este título es un auténtico ejemplo. Además la pericia de Infinity Ward a la hora de presentarnos diferentes situaciones y decenas de posibilidades a la hora de afrontarlas, es lo que convierte a Call of Duty 4 en una experiencia de todo menos rutinaria.
Por si fuera poco la presencia de efectos climáticos no resulta sólo un mero componente visual sino que afectará profundamente al apartado jugable. Viviremos tormentas a media noche, fríos amaneceres, espectaculares desembarcos a plena luz del día? Nuestro comportamiento en cada uno de estos momentos debe ser escogido con cuidado.
Por la noche nuestro camuflaje y fusil de larga distancia será fundamental para cubrir los objetivos; pero, por ejemplo, en las gigantescas maniobras de desembarco con centenares de soldados tomando una ciudad sería absurdo tratar de ser sutil, y optaremos por la ensordecedora indiscreción de nuestro G36C.
Y es que la variedad de armas siempre ha sido santo y seña de la saga Call of Duty y, desde luego, Modern Warfare no es una excepción. Como es habitual en este tipo de juegos contamos con nuestras armas, y también con las que deja caer el enemigo; de este modo podremos equiparnos con ametralladoras, pistolas, Uzis o los clásicos AK-47; pero también contaremos con la posibilidad de recoger lanzacohetes RPG-7, potentes recortadas o los rifles de precisión Dragunov. Por supuesto también infinidad de complementos como gafas de visión nocturna, granadas, camuflajes o minas. Un excepcional arsenal, de una riqueza fundamental para un lanzamiento de acción.
Tomando Perspectiva Desde la Distancia
Call of Duty 4: Modern Warfare toma importante distancia de sus predecesores, y no sólo en el obvio aspecto de su elección cronológica. Para empezar se ha optado por las misiones cortas, y el juego presenta hasta 19 niveles que, en su mayoría, pueden ser superados en apenas 20 minutos.
Esto le aporta al programa una intensidad y una fuerza narrativa inédita en la saga. Antes de que tengamos tiempo de aburrirnos de un nivel, cumpliremos los objetivos o habrá un vuelco en la situación, y seremos obligados al traslado a otro lugar para cumplir otros nuevos.
Pero también en el combate hay muchos cambios. Las balas han sufrido importantes cambios en su comportamiento para tornarlas más realistas. Por ejemplo, si disparamos a través de una superficie de escaso grosor, nuestro fuego la atravesará e impactará sobre quien se encuentre al otro lado de la pared. Esto, por supuesto, servirá para disparar a través de plástico, madera o materiales ligeros, no será útil lógicamente en superficies gruesas de piedra u hormigón.
Este hecho nos afecta a nosotros a la hora de disparar, pero también al hacernos más vulnerables, pues reduce de forma importante el espectro de materiales tras los que buscar cobertura. Por ejemplo será absurdo refugiarse tras un cajón de madera o un bloque de paja, lugares donde en otros videojuegos seríamos inexpugnables. Todo esto dota de un gran matiz de incertidumbre a nuestras coberturas, pues habrá que estar atentos en todo momento para ver cuales valen o cuales no tendrán ninguna utilidad. Así mismo también deberemos tener cuidado con los automóviles, pues con disparos en el depósito podrían matarnos al estallar.
Hay por lo tanto una fuerte interacción con los elementos que pueblan los entornos, no obstante no todos se comportan con el mismo realismo. Si abrimos fuego sobre un puñado de botellas sobre una mesa, lo haremos con la certeza de que las destruiremos todas, sin embargo otros objetos de, en principio, mayor ligereza como piezas de ajedrez no sufrirán daño o desplazamiento alguno.
También se ha modificado el interfaz para reducirlo de forma muy importante. El mini-mapa en pantalla ha quedado reducido a la mínima expresión, y ahora tan sólo es una brújula plana que nos marca la distancia y dirección del objetivo. El resto de aspectos en pantalla también ha sufrido una importante merma en aras de aumentar la sensación de estar dentro del conflicto, y no ante un videojuego.
por Álvaro Castellano Córdova
Informaciones:
Plataforma: PC
Género: FPS
Temática: Guerra
Desarrollado por: Infinity Ward
Fecha de lanzamiento: 05 de noviembre de 2007
Idioma: Español (voces y textos)
Formato: ISO
Requisitos mínimos:
Procesador: Pentium IV 2.4 GHz o Athlon equivalente
Velocidad del procesador: 2.4 GHz
RAM: 512 MB
Tarjeta de vídeo: 128 MB
Chipset de vídeo: NVIDIA 6600 / ATI 9800 Pro (128-bit)
Direct3D: Sim
Sistemas Operacionales: Windows XP, Windows Vista
Espacio: 8 GB en el disco duro
Instrucciones:
1. Unir las partes con el programa HJ-Split
2. Emular la imagen ISO con el Daemon Tools Lite
3. Instalar el juego
4. Crackear (crack y keygen inclusos en la imagen de disco)
5. Jugar
Subido por Guzman
Call of Duty Modern Warfare 2

Gameplay:
link: http://www.youtube.com/watch?v=DU4tjW7Hp4k









Análisis:
Uno de los videojuegos más esperados de los últimos tiempos ya está entre nosotros, y es que Modern Warfare 2 ha desembarcado en PC con todo el potencial bélico de la saga Call of Duty intacto. La versión de compatibles llega marcada por la polémica y por algunos recortes incomprensibles que la convierten en la menos recomendable de las ediciones a la venta.
Parecía que el momento no llegaría nunca, sin embargo Modern Warfare 2, la esperada nueva entrega de las series Call of Duty, ya está entre nosotros y ha llegado con sus cargadores llenos y sus armas sin seguro, tras meses de crear expectación con sus diferentes demos y presentaciones en ferias.
Con el videojuego ya entre nosotros, ¿qué sensaciones produce éste en el aficionado? Una vez fulminado el factor sorpresa del salto a la guerra moderna que deparaba el Modern Warfare original, a la segunda parte del spin-off sólo le quedaba la opción de mejorar todavía más el videojuego original para mantener las cotas de calidad, y a fe nuestra que lo han conseguido. Una campaña tan intensa o más que la del original, y un multijugador todavía más detallado y repleto de opciones son sus principales credenciales.
El estilo cinematográfico de Infinity Ward vuelve a casar a la perfección con una recreación de la guerra moderna tan arcade como es habitual en las series. La campaña viene cargada de momentos impactantes, y algunos de ellos quedarán grabados indeleblemente en la retina del espectador por su capacidad para evocar la espectacularidad que tratan de rescatar de las miserias de la guerra que retratan con igual maestría. El multijugador, por su parte, continúa asentándose sobre las bases de lo visto en el primer Modern Warfare, y lo mejora con un mayor número de mapas, soporte para más jugadores simultáneos y una cantidad de armas, Perks y posibilidades de personalización literalmente obscena.
¿Polémica? La ha habido por diferentes razones. En primer lugar por alguna escena que va más allá de lo habitual en los videojuegos, pero en segundo ?y mucho más importante- por una serie de decisiones tomadas sobre la versión de PC que han calado fatal entre los aficionados. ¿Recorte en el número de jugadores para el on-line? ¿Ausencia de servidores dedicados? ¿Problemas de activación? Todos estos son elementos que acaban lastrando la nota del videojuego en tecnología, innovación y que acaban pesando incluso sobre la jugabilidad. Y todo ello pese a que el título sigue atesorando la inmensa calidad que la coletilla Call of Duty siempre garantiza.
Bienvenido al 141
Modern Warfare 2 es, como sus creadores ya adelantaron, una continuación directa de lo que Call of Duty propuso. Con esa entrega no sólo asistíamos al cambio de ambientación de las series para saltar de la Segunda Guerra Mundial a los conflictos modernos, sino que al mismo tiempo se optaba por introducir una trama mucho más trabajada, con unos protagonistas claros y unos villanos con voz, rostro y objetivos claramente definidos desde el comienzo.
La secuela recoge el testigo donde el primer Modern Warfare lo dejó, y si bien no hace falta haber terminado el original para seguir su argumento, puesto que es lo suficientemente independiente, lo cierto es que viene muy bien haberlo hecho para conocer a algunos de los personajes que repiten, sus motivaciones y el contexto que éstos traen consigo. El videojuego, por si fuera poco, tiene la deferencia de incluir un prólogo con los acontecimientos de la primera parte narrados en un rápido flashback acompañando a la secuencia de títulos de crédito.
Así pues en Modern Warfare 2 se nos cuenta cómo han cambiado las tornas políticas desde lo que vimos en el pasado, con especial énfasis en una Rusia para la que en sólo cinco años las figuras ultranacionalistas como el propio Zakhaev se han convertido en imposibles héroes populares. El carácter fuertemente narrativo del videojuego explica bien a las claras el celo de Infinity Ward a la hora de proteger férreamente la integridad del guión, puesto que apenas se han liberado detalles sobre éste a prensa o aficionados. En aras de ofrecer una experiencia libre de spoilers seguiremos nuestra política habitual de profundizar en su premisa argumental lo menos posible.
Por lo demás la estructura narrativa vuelve a ser la misma que llevamos viendo desde hace varias entregas en las series. Alternamos el protagonismo de un puñado de personajes que ven un mismo conflicto desde diferentes ángulos pero idéntico bando. Desde el soldado que recorre las calles de Virginia hasta Joseph Allen ?camuflado de Alexei Borodin- el espía infiltrado en el bando terrorista ruso, viviremos intensas escenas de acción en diferentes puntos del mundo ?Brasil, Afganistán, Rusia, una plataforma petrolífera en mitad del océano, un castillo ocupado por tropas enemigas, etcétera- todo ello dentro de un planteamiento más frenético y variado que nunca.
En última instancia debemos recordar que la polémica ha rodeado ya a Modern Warfare 2 antes de su lanzamiento por una escena que se ha filtrado a través de Internet ambientada en el Aeropuerto Internacional Zakhaev (sic). Los detalles del nivel no los ofreceremos para conservar la experiencia, aunque sí comentaremos que se trata de una de las vivencias más impactantes y desagradables que hemos vivido con un mando en las manos. El videojuego, consciente de la controversia que puede generar, pregunta al aficionado al comienzo del videojuego si desea verla o no, advirtiéndole de su carácter durísimo y que puede herir su sensibilidad. No está en nuestro trabajo el juzgar moralmente si esta parte debería estar o no incluida en la campaña individual, de modo que sólo diremos que con ella el videojuego justifica sobradamente su calificación +18.
Cliffhanger ?Máximo Riesgo-
Nada más comenzar a jugar la campaña individual de Modern Warfare 2 nos daremos cuenta de que algunas cosas nunca cambian, y en este sentido la versión de PC ofrece idénticas virtudes a lo que también se puede ver en PlayStation 3 y Xbox 360. En compatibles el estilo de control ágil y preciso del título continúa siendo seña de identidad, y lo sigue siendo tanto si nos decidimos a utilizar pad como si empleamos el siempre eficiente combo de ratón y teclado. Por si fuera poco ya desde la primera misión en las calles de Afganistán nos damos cuenta de que la intensidad y el ritmo sin tregua van a ser las principales características del videojuego en su modo singleplayer.
Los niveles de dificultad vuelven a ser los cuatro habituales: Recluta, Normal, Curtido y Veterano. Y ayudan a empujar al usuario a superar la campaña, como mínimo dos veces. En primera instancia el aficionado puede que desee optar por los niveles Normal o Curtido ?Recluta si es muy poco experimentado-, y disfrutar del videojuego sin agobios, con un reto medio y un enemigo moderadamente preciso. Podríamos considerarla la vertiente más arcade de Call of Duty.
En el momento en que hayamos superado el videojuego con uno de los tres primeros niveles de dificultad probablemente deseemos un reto mucho mayor, y ahí es donde entrará Veterano. Los hardcores de la saga puede que deseen empezar directamente por él, y es que es ahí donde Call of Duty: Modern Warfare 2 se despega algo más del tono arcade y alocado para optar por un estilo algo más serio, que nos obligará a hacer uso de coberturas siempre, a tomar muchas precauciones y a emplear al 100% granadas de humo y de fragmentación. En Veterano cada cargador debe ser exprimido al máximo puesto que no abundan, y si bien no llega a ser una simulación en ningún momento -ya que tampoco pretende serlo-, es por dificultad, precisión de los enemigos y escasa resistencia de nuestro personaje la opción más seria y exigente a la hora de hacer frente a la campaña individual.
Por otra parte también debemos comentar que los civiles debutan en Modern Warfare 2, y visto el extraordinario resultado que ofrecen cuesta creer que hayamos tardado cinco videojuegos de las series en verlos en acción. Su presencia no se produce en todos los capítulos, ni mucho menos, pero cuando aparecen es para enriquecer el aspecto de las calles por las que aparecen generalmente huyendo, y para dotar de intensidad, veracidad y realismo a nuestras acciones de combate.
El resultado es que en los niveles en los que hacen acto de presencia no podremos disparar a lo loco, sino que deberemos apuntar con mucha precisión para evitar impactarles con nuestras balas o granadas, puesto que una baja civil supondrá el fin de la partida. La importancia, como decimos, es moderada a primera vista, pero ayuda a sumar enteros al computo global de la inmersión.
Hay también abundantes elementos con los que salpicar de variedad a la experiencia individual como el manejo manual de la trayectoria de misiles, el contar con armas de puntero laser con las que señalizar objetivos o la compañía de algunos vehículos blindados con los que poder interactuar marcando la dirección en la que deben abrir fuego.
Sin embargo el sello de Call of Duty siempre ha sido su genial capacidad para crear momentos inolvidables, y en eso Modern Warfare 2 vuelve a ser un triunfo absoluto. Desde los tiroteos a la carrera por entre las favelas brasileñas, hasta la defensa del edificio de la hamburguesería en Virginia divertidamente tocado con banderas de la cadena de comida rápida en una irreverente parodia del habitual patriotismo norteamericano, lo cierto es que el lanzamiento nos regala infinidad de escenas sensacionales y épicas. Mención especial incluso para los homenajes a otros videojuegos, con un pequeño sector a lo Mirror?s Edge en el que deberemos correr y saltar a la carrera esquivando balas del enemigo por los tejados de las chabolas cariocas.
¿El único punto débil de la campaña? Su brevísima duración. Establecer un número de horas orientativo para que el usuario sepa cuánto puede costarle superarla aproximadamente siempre es complicado, puesto que no todos los jugadores tienen la misma habilidad. Sin embargo si tenemos que dar una cifra aproximada podríamos establecerla entre las 4-6 horas para los usuarios medios en dificultad Normal, y para algo más del doble para los experimentados en Veterano. Unas cifras que pueden sonar a escasas desde la distancia, pero que contribuyen a que la intensidad y el ritmo no decaigan en ningún momento.
por Álvaro Castellano Córdova
Informaciones:
Plataforma: PC
Género: FPS
Temática: Guerra
Desarrollado por: Infinity Ward
Fecha de lanzamiento: 10 de noviembre de 2009
Idioma: Inglés
Traducción disponible: Español (voces y textos)
Formato: ISO
Requisitos mínimos:
Sistema Operativo: Microsoft Windows XP, Windows Vista y Windows 7 (Windows 95/98/ME/2000 no son compatibles con Call of Duty: Modern Warfare 2)
Micro Procesador: Intel Pentium 4 3.2 GHz o AMD Athlon 64 3200+ o superior
Memoria: 1 GB RAM
Tarjeta Gráfica: 256 MB de NVIDIA GeForce 6600GT o superior, o ATI Radeon 1600XT o superior
DirectX: Microsoft DirectR) 9.0c
Disco Duro: 12GB de espacio libre en disco
Sonido: Tarjeta de sonido 100% compatible con DirectX 9.0c
Instrucciones:
1. Unir las partes con el HJ-Split
2. Emular la imagen con el Daemon Tools Lite
3. Instalar el juego
4. Instalar la traducción al español
5. Crackear
6. Jugar
Subido por Guzman
Call of Duty Modern Warfare 3

Gameplay:
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Análisis:
La IP más vendida de los shooters bélicos, uno de las sagas más exitosas de todos los tiempos y, también, la franquicia más polémica de la actualidad. Activision e Infinity Ward recuperan su gran estado de forma para brindarnos otra muy buena entrega de la serie Call of Duty para PC. La trilogía Modern Warfare 3 concluye de una forma mucho más conformista si la comparamos con su revolucionario comienzo, pero aún así aporta un cierre a la altura de sus dos brillantes precedentes.
Quizá injustamente denostada por las prácticas comerciales de sus distribuidores, la saga Call of Duty goza de una sorprendente mala prensa en la mayoría de círculos de usuarios. Los precios altos de sus productos retail, lo caros que resultan sus packs de mapas y el hecho de que Infinity Ward y Treyarch solapen sus trabajos para que haya una entrega cada año son elementos que han demonizado a Activision hasta tal punto, que muchos olvidan la enorme calidad que esconden los productos que estos dos estudios producen para ella.
En 3DJuegos, sin embargo, siempre hemos buscado abstraernos de toda esta corriente negativa que rodea a la franquicia, y valorar a sus productos como lo que son, una veterana saga de acción bélica que ha procurado excepcionales réditos en cuanto a diversión y entretenimiento a millones de aficionados de todo el mundo. Lo fácil hubiera sido unirse a la corriente destructiva con la IP bélica y haberlo machacado, pero eso hubiera resultado injusto, especialmente teniendo en cuenta la alta calidad de sus lanzamientos y el concepto revolucionario del spin-off Modern Warfare que es, de hecho, uno de los focos más importantes en cuanto al progreso que ha experimentado el género de la acción bélica en primera persona en los últimos tiempos. Y es que sus sistemas persistentes de progreso, sus adictivas mecánicas de perks y sus apasionantes modalidades han sido la gran inyección de innovación que el género bélico necesitaba tras unos primeros compases de siglo XXI en el que casi todas sus propuestas obedecían a cansinos conceptos de Segunda Guerra Mundial.
Hasta la llegada del primer salto a la guerra contemporánea por parte de Infinity Ward, éstos juegos históricos inundaban las estanterías de los comercios de videojuegos con productos geniales como los primeros Call of Duty o Brothers in Arms, y en otras ocasiones discretísimos, pero preocupantemente hipertrofiados en cualquier caso.
Ahora, en pleno año 2011, llega la tercera entrega de esta sub-saga, el episodio que cierra la trilogía que nos ha llevado en un conflicto mundial creciente hasta la invasión sobre los Estados Unidos por parte de la "amenaza roja". ¿Un topicazo? Seguro, y probablemente de los más infantiles, pero también una excusa para disfrutar de algunos de los más espectaculares y eficaces tiroteos del año. Modern Warfare 3 pierde por el camino el concepto innovador y precursor de los dos primeros episodios de esta serie, pero mantiene muchos de los elementos más característicos como su aparatoso espectáculo de acción o su homenaje al cine de acción más palomitero de la factoría hollywoodiense.
Made in América -Campaña Individual-
El Modo Historia de este Modern Warfare 3 adolece de los mismos defectos y goza de las mismas virtudes de lo que han venido siendo los productos de Infinity Ward como estudio desde sus primeros títulos de la saga Call of Duty. Esto significa entre lo positivo campañas con una intensidad poco menos que inigualable y con un componente de aparatosidad que roza lo épico y, en el lado menos brillante de la moneda, entretenimientos de una brevedad que resulta irritante para cierto perfil de aficionados. Para luchar contra ello la franquicia siempre ha ofrecido el demoledor nivel de dificultad Veterano, con un nivel de reto de impresionante desafío, y con un componente de resistencia por parte del enemigo que nos obliga a maximizar las posibilidades de sus respetablemente grandes y, a menudo, laberínticos escenarios a la hora de sacar el máximo provecho de nuestras habilidades de comando.
La historia continúa los hechos donde los dejaba la segunda entrega de los spin-off, y además, ofrece la posibilidad de volver a entrar en contacto con veteranos protagonistas de la franquicia como Soap o Price. En la fiel tradición de los trabajos precedentes de Infinity Ward, encarnamos una vez más a varios protagonistas al mismo tiempo, héroes diferentes en lugares distintos del planeta Tierra que simultanean sus misiones para luchar contra el terrorismo a escala mundial.
El juego comienza como una montaña rusa y no detiene sus subidas y bajadas en ningún momento del modo historia, con una apertura espectacular y un ritmo in-crescendo que nos lleva por varios lugares de diferentes continentes y que nos sitúa en situaciones límite de forma constante. Como es costumbre sólo nos llevará unas cinco horas superar la oferta off-line del programa, una duración que lamentablemente se ha estandarizado como patrón habitual del género y que parece ser la adecuada para que Infinity Ward refine su fórmula de flamígero espectáculo de acción sin resultar agotadora por una sobreexposición.
La historia, como es costumbre en la saga, tiene una importancia minúscula en el conjunto de su oferta jugable. Los hechos que comenzaban a vislumbrarse en Modern Warfare 2 se desatan definitivamente en esta tercera parte, y la ofensiva sobre Estados Unidos y el resto de países del mundo libre alcanza aquí un nuevo nivel de destrucción y desesperanza. Como el jugador rápidamente detectará, se trata únicamente de proporcionarnos objetivos que nos lleven de un punto a otro del planeta con mayor o menor dinamismo, y que nos permitan llevar a cabo guiños a héroes y situaciones habituales de la franquicia en un carrusel de secuencias de acción gloriosas que elevan la acción bélica a algunos de los picos más altos de los videojuegos recientes en cuanto a intensidad.
Si la saga Battlefield apuesta por un mayor realismo y Homefront por la crudeza, Modern Warfare por el contrario lo hace por la pirotecnia más descarada y el tiovivo de sensaciones más desatado. El guión no importa, de hecho hemos pasado por él muy por encima en este análisis, se trata únicamente de que el jugador se sienta partícipe de una guerra breve pero de enorme vigor en la que también hay lugar para los momentos crudos (hay una secuencia muy en la línea de lo visto en Modern Warfare 2 con el aeropuerto, pero en esta ocasión centrada en una familia de vacaciones en Londres), pero que sobre todo busca el entretenimiento por el entretenimiento. Tan sencillo como eso.
Paradise Circus -Experiencia Jugable-
Como experiencia desde el punto de vista más tradicional, un Call of Duty no tiene precio. Se trata de recuperar lo que hacía divertido a los videojuegos en el pasado en el campo del entretenimiento más divertido, rápido y accesible, y en ese sentido los chicos de Infinity Ward son unos verdaderos expertos a pesar de la fuga de talentos que sufrieron el año pasado, y que muchos pensaban que lastraría de sobremanera la experiencia que depara este Modern Warfare 3.
Todo lo que tiene de tradicional el título en cuanto a su manera de ofrecer diversión, lo tiene también en el campo de las mecánicas jugables, donde apuesta por un estilo tan clásico que cierra los ojos por completo a cualquiera de las innovaciones que el género de la acción ha venido mostrando en los últimos tiempos. No hay coberturas, no hay apenas interacción con el escenario y se sigue apostando por una constante presencia de scripts que eliminan rasgo de frescura alguno en el videojuego, y cualquier deseo por parte del usuario a la hora de superar la campaña una segunda vez si no es para coleccionar logros o trofeos, o por superarla en un nivel de dificultad más alto. No obstante con todas estas limitaciones el juego de Infinity Ward sigue siendo un título fantástico y tremendamente divertido, y lo hace en principal medida por esa espectacularidad en la que tan insistentemente estamos haciendo hincapié.
El impacto es máximo, y lo es gracias a una experiencia de lo más variada y totalmente marca de la casa. Lo que abundan son las secuencias de acción a pie, como es lógico, pero hay además abundantes escenas a bordo de torretas ametralladoras en los vehículos más insospechados, espectaculares persecuciones (mención especial a la del túnel del metro) y sobre todo un sentido de la diversidad en cuanto a escenarios se refiere que reduce el componente repetitivo que podríamos sufrir con un patrón más rutinario para estos telones de fondo de la acción.
Por lo demás el juego ofrece un control perfecto marca de la casa, y tanto en la campaña como en el multijugador se trata de un título en el que la accesibilidad es máxima para cualquier aficionado por neófito que sea en el género de los shooters. Esta accesibilidad, no obstante, no está reñida con un desafío a la altura de los más grandes, y es que por ejemplo en el nivel Veterano de la campaña el juego vuelve a ser un escalofriante muestrario de formas de morir para nuestro personaje; con una IA no particularmente brillante pero sí lo suficientemente efectiva como para hacérnoslas pasar canutas. No obstante esta dificultad máxima, por mucho que pueda parecerlo, no es injusta: seguimos muriendo con ella por errores nuestros en la mayor parte de las ocasiones, y sólo en algunos momentos críticos en los que suframos un "head-shot" con sólo asomar la cabeza un milisegundo sentiremos que la inteligencia artificial "juega sucio".
¿La Guerra? Mejor en Compañía -Multijugador-
Con un videojuego de una campaña individual que puede superarse en cinco horas, debes añadir un buen compendio de contenidos al margen de la experiencia off-line para que el valor de lo que paga el aficionado esté equilibrado con los contenidos que ofreces. Exactamente es el caso de la saga Call of Duty, que tradicionalmente ha equilibrado unos modos historia de enorme brevedad con montones de modalidades que coexisten en las vertientes competitivas y cooperativas.
Con Modern Warfare 3, Infinity Ward repite fórmula, y vuelve a ofertar a los aficionados un multijugador competitivo fantástico que se erige una vez más como el gran elemento sobre el que pivota toda su experiencia jugable. Incontables horas vamos a pasar en sus 16 mapas y 16 modalidades para un máximo de 18 usuarios, un número de alternativas tremendamente vasto que garantiza un entretenimiento longevo que pasará meses en nuestro ordenador. Y es que si no contamos con conexión a internet en nuestro equipo volvemos a tener que recomendar no hacernos con un juego de la franquicia, debido a que los Call of Duty se sienten especialmente fuertes en la vertiente on-line desde precisamente la primera parte de estos spin-off de guerra contemporánea.
Debemos empezar precisamente con el ámbito competitivo, sin duda alguna el mejor, donde el programa se atrinchera y ofrece una importante variedad de modalidades divididas en dos partes, los modos Estándar y los Alternativos. Los primeros son los más clásicos, donde podemos encontrar una decena de alternativas basadas en los Todos contra Todos, Duelos por Equipos, Buscar y Destruir, Sabotaje… Como puede verse opciones todas ellas muy tradicionales, que encuentran sus momentos de mayor brillantez en los que tienen un componente ligeramente táctico como los del clásico Demolición (Equipos que se alternan atacando y defendiendo dos zonas de bombas), o el siempre apasionante Dominio (Toma y defensa de posiciones estratégicas para ganar puntos y vencer las partidas.
Los modos alternativos, por su parte, son algo más arriesgados y atípicos y encontramos media docena. Aquí vemos alternativas de defender al VIP (Juggernaut), juegos de infección (Infectado) o apasionantes mecánicas de asesinato para obtención de más munición (Una en la Recámara). Ninguno de ellos particularmente novedoso o revolucionario, pero todos ellos muy variados y, en definitiva, con alternativas suficientes para tenernos entretenidos durante semanas y semanas; y que como el resto pueden disfrutarse tanto on-line como en los modos a pantalla dividida para un máximo de cuatro usuarios simultáneos.
No obstante si los estilos de juego son adictivos en el más puro sentido de la palabra, todavía lo son más apoyados en las mecánicas de clases, ventajas y rachas que la saga Modern Warfare ha introducido desde su comienzo y que ahora la mayor parte de los shooters también emplean. Ya con la primer entrega de este spin-off de la serie Call of Duty veíamos las primeras muestras de estas mecánicas que poco a poco han ido puliéndose hasta alcanzar su grado máximo como en esta ocasión. De nuevo hablamos de un aspecto en el que "no hay nada nuevo bajo el sol". La tercera parte de la saga se limita a seguir a pies juntillas las ideas expuestas en el pasado y vuelve a permitirnos personalizar hasta cinco clases que podremos escoger nada más arrancar la partida, con pequeños reajustes en algunos detalles relacionados con el balanceo. Con estas clases predefinidas elegimos un arma principal y una secundaria, así como un accesorio de tipo letal (granadas de fragmentación, por ejemplo) así como una de tipo táctico (granadas cegadoras).
Esto por lo que respecta al arsenal, puesto que en los aspectos más intangibles tenemos que definir las tres ventas, el paquete de rachas y la racha de muertes. Con las primeras tenemos habilidades de corte pasivo que estarán activas todo el tiempo como desenfudados más rápidos, aguante de respiración máximo etcétera. Con las segundas elegimos nuestros incentivos por conseguir rachas de bajas enemigas (torretas SAM, reconocimientos orbitales…), mientras que con las Rachas de Muertes optamos por algún tipo de compensación cuando no esté siendo nuestro día y estemos encadenando muertes una detrás de otra: aquí podremos ser más rápidos durante unos segundos después del respawning o soltar granadas cuando estemos retorciéndonos antes de morir.
Hasta aquí lo teórico de los modos competitivos, puesto que dentro de lo práctico la experiencia es tan endiabladamente divertida como ha venido siéndolo en los últimos años dentro de la IP. Combates rápidos y furiosos para unos mapas pequeños y coquetos, repletos de lugares donde esconderse y donde los más veteranos de la saga se sentirán como pez en el agua a la hora de sacar sus máximos réditos en cuanto a posiciones ventajosas, lugares donde emboscar, etcétera. Una experiencia, en definitiva, accesible para cualquier perfil de público, pero con especial énfasis en aquellos aficionados que gustan de disfrutar de experiencias al límite, donde no hay momento para el respiro y donde cualquier despiste por mínimo que sea nos costará una siempre dolorosísima baja. Un juego donde prácticamente todo lo que hacemos tiene su repercusión directa en términos de experiencia, y donde el desbloqueo constante de nuevos niveles y, por consiguiente, elementos para el combate será un gran incentivo para seguir adelante.
Cabe destacar que el juego en su versión PC cuenta con servidores dedicados, una interesante adición que ha venido siendo caballo de batalla de la franquicia desde su lamentable desaparición en Modern Warfare 2. Lamentablemente Infinity Ward ha tomado la sorprendente decisión de limitar el juego con acumulación de experiencia al estilo clásico con host, dejando los dedicados a las partidas privadas sin posibilidad alguna de hacer evolucionar a nuestro personaje. La ausencia de esta evolución, que ha sido siempre una de las grandes bazas de la saga, es un duro golpe para los aficionados que a buen seguro protestarán airadamente por esta sonada privación.
Calculando el Infinito -Modos Alternativos-
Si algo tiene Modern Warfare 3 son modalidades de juego, y es que a parte de las competitivas regresan las cooperativas con interesantes propuestas relacionadas con las Operaciones Especiales que ya debutaban en el anterior capítulo de la saga. Por un lado encontramos las Misiones que son las más parecidas a las que veíamos en la sexta entrega de la serie. Aquí disfrutaremos en compañía y a pantalla dividida o a través de internet de 16 misiones de lo más variado que tienen la intención de complementar los eventos de la campaña individual. La diversidad aquí es máxima, con encargos de infiltración, de escolta, de acción épica… Objetivos realmente breves, algunos superables en poco más de diez minutos, pero que suponen por número y pluralidad una oferta muy atractiva.
Por otra parte encontramos también la denominada Supervivencia, que al más puro estilo Horda nos emplazará a superar incontables oleadas de enemigos en también dieciséis escenarios. La particularidad es que aquí el dinero, al igual que en Gears of War 3, es reinvertible en mejoras y arsenal para nuestro personaje. De este modo se crea una interesante dependencia entre nuestra habilidad con las armas y las mejoras y extras que iremos adquiriendo por nuestros puntos con ellas.
En última instancia encontramos la mayor novedad, Elite, un aditivo dispuesto a no dar cuartel en el odio que rodea a la saga en cuanto a su capacidad por monetizar absolutamente todo lo que tiene que ver con las palabras Call of Duty. Se trata de una plataforma comunitaria que suma interesantes bonus de pago a las ya promocionadas bondades estadísticas que aporta esta alternativa en su versión gratuita, y que se multiplican exponencialmente como decimos si accedemos (pagando) a sus versiones premium. Lo que buscan sus responsables es llevar fórmulas como la de Bungie.net a nuevas cotas, y lo hacen con una manera que trata de resultar de lo más atractiva para los aficionados más hardcore de la faceta multijugador de Modern Warfare.
Paguemos o no tendremos acceso a montones de estadísticas sobre nuestro rendimiento en combate, datos que irán más allá de detallados ratios de muertes, de preferencias de armas y de recomendaciones de arsenal en función de nuestra forma de combatir, y que también se sumergirán en elementos más apasionantes como gráficos en forma de mapas de los escenarios con los puntos calientes, con las zonas de respawning más habituales, con dónde hemos muerto y cómo lo hicimos…
Una cantidad obscena de información destinada a los más fanáticos de la vertiente on-line de la saga, y que se verá amplificada en su versión de pago con torneos diarios con premios, los contenidos descargables, amplificadas características para los clanes y un largo etcétera de características que los más habituales encontrarán de lo más atractivo.
Guerra de Artificio -Gráficos y Tecnología-
A nivel visual este Modern Warfare 3 es un título más que satisfactorio, aunque los rigores de su veterano motor gráfico reducen severamente el componente espectacular que en el pasado tenía la franquicia. Huelga decir que hay importantes mejoras visuales con respecto a lo visto en capítulos precedentes, pero lo cierto es que le falta bastante distancia a la hora de equipararse con otros referentes del género como el potente Battlefield 3.
No obstante las flaquezas en, por ejemplo, elementos como texturas o acabado puramente tecnológico que muestra al compararlo con el producto de DICE, las compensa con fortalezas en otras partes bien diferenciadas. Por ejemplo el juego vuelve a apostar por una optimización francamente buena que contrasta con el irregular rendimiento que mostraba Black Ops en algunos equipos. Aquí el juego de Infinity Ward no oferta nada particularmente fuera de lo común, más bien todo lo contrario, pero aporta un aspecto visual algo más compacto y definido que en consolas, sin resultar demasiado exigente en términos de hardware.
Por ejemplo en el equipo de pruebas de redacción (i7, 8GB, GTX 260) hemos experimentado unas tasas de imágenes por segundo altísimas, siempre por encima de los sesenta frames por segundo, con todas las opciones visuales maximizadas. El juego, sin embargo, permite editar con tremenda profundidad la experiencia visual siempre que no contemos con un equipo a la última, facilitándonos la opción de definir aspectos como la resolución, o la calidad de texturas, resolución, así como la presencia o no de sombras, sincronía vertical, efectos de profundidad de campo o mapa especular entre otros 15 baremos.
Por otra parte las virtudes artísticas del programa son innegables, con unos escenarios impecables desde cualquier punto de vista, y con una elección en cuanto a la paleta de colores y a la ejecución de los telones de fondo para la acción sencillamente inmaculada. A esto debemos sumar el hecho de que la iluminación, una de las grandes fortalezas de la franquicia en el pasado, brilla aquí por una ejecución todavía más espectacular de la que se benefician notablemente los escenarios a los que baña con su impactante luz.
Así pues los modelados son fantásticos, los efectos impresionante y las animaciones, aunque programadas con enorme antelación, de lo más impactante. Todo ello para una ejecución gráfica y tecnológica para la que únicamente echamos en falta una mayor atención por la calidad de las texturas, una carga poligonal mayor en determinados objetos, un tratamiento superior en algunos filtros como el de dientes de sierra o el de sincronía vertical y, sobre todo, una interacción con un escenario que resulta hierático hasta límites insospechados.
En cuanto a lo sonoro el juego vuelve a ser un sobresaliente ejemplo del fantástico estado de bienestar del que gozan estos apartados en los juegos de acción bélica. La sombra de Battlefield es tremendamente alargada en cuanto a los efectos de las armas, y a pesar del esfuerzo de Infinity Ward en esta entrega por que éstas suenen más atronadoras que en el pasado, lo cierto es que echamos en falta algo más de fiereza en determinados comportamientos. La música, en esta ocasión, ya no cuenta con el brillante trabajo de Hans Zimmer que nos maravilló en Modern Warfare 2, y apuesta en esta ocasión con la joven promesa Bryan Tyler que ya ha hecho sus pinitos en el cine con productos de acción como John Rambo, Los Mercenarios o Ciudadano Ejemplar. El juego llega a nuestro país traducido y doblado con un nivel más que bueno.
Guerra Total -Conclusiones-
La mejor noticia que nos aporta Modern Warfare 3 es que finaliza la trilogía de guerra contemporánea de Infinity Ward, y que va a permitir a partir de ahora a su estudio responsable a centrarse en nuevos esfuerzos por llevar la marca Call of Duty a nuevos escenarios jugables y propuestas conceptuales. Esta afirmación puede sonar un tanto agresiva y puede dar a la equívoca interpretación de que el que nos ocupa es un mal videojuego, y no hay nada más lejano a la realidad.
¿Los motivos? Este juego es un gran título de acción bélica, un lanzamiento de acción en primera persona muy recomendable para los amantes del género pero que, al mismo tiempo, da la sensación de haber agotado la fórmula en cuanto a innovación y novedades se refiere. Si en el pasado veíamos a los dos primeros capítulos como dos apasionantes reinvenciones del concepto de la acción bélica que han influenciado de sobremanera al resto de representantes del género, con el juego que sus responsables lanzan ahora vemos un mero más y mejor: un título que hará las delicias de los fans de la franquicia, pero que en el resto de aficionados va a dejar la sensación de no haber evolucionado lo suficiente en cuanto a descubrimientos y "fichajes" como para estar a la altura de sus revolucionarios precedentes en este sentido. Y es que Modern Warfare 3 se acerca peligrosamente al techo en cuanto a pulido de su fórmula, de modo que los esfuerzos en el futuro por parte de Infinity Ward deben orientarse en otra dirección: la de la exploración de nuevos horizontes como en su momento lo hicieron primera y segunda partes. Así pues este cierre de la trilogía es una fantástica noticia a la hora de concluirla con calidad, pero ahora toca insuflar frescura de cara al futuro en la saga.
Por otra parte la campaña individual es tan breve como siempre, con un planteamiento que puede que caiga en exceso en los clichés y en los conceptos de los miedos norteamericanos más pueriles, pero que nos ha regalado y nos sigue ofreciendo estampas de maravillosa espectacularidad. Tanto aquí como en las misiones cooperativas el juego da la sensación de haber exprimido ya al máximo el filón del conflicto que ha venido tratando con ya tres juegos, y es que en cuanto a situaciones límite y escenarios parece verdaderamente agotado y, en ocasiones, incluso algo previsible.
Por último cabe mencionar que hay algunas novedades en el multijugador, pero ciertamente insuficientes si las comparamos con el esfuerzo realizado por Infinity Ward en juegos anteriores de la saga. La identidad Call of Duty sigue sobradamente presente en cualquier modalidad de juego acompañado, y la oferta es suculenta y generosa a la hora de cautivarnos durante horas y horas a sus frenéticas partidas competitivas, pero la reinvención constante que veíamos en el pasado brilla completamente por su ausencia. Una mala noticia, puesto que el llevar constantemente al límite lo que conocíamos hasta el momento por juego on-line era uno de los grandes santo y seña de Modern Warfare en el pasado.
Informaciones:
Plataforma: PC
Género: Shooter
Temática: Guerra
Desarrollado por: Infinity Ward
Fecha de lanzamiento: 08 de noviembre de 2011
Idioma: Español (voces y textos)
Formato: ISO
Requisitos mínimos:
Procesador: Intel Core 2 Duo E6600 / AMD Phenom X3 8750
Velocidad del procesador: 2 núcleos de 2.4 GHz
RAM: 2 GB
Memória de vídeo: 256 MB
Chipset de vídeo: NVIDIA 8600 GT / ATI X1950 XT
Direct3D: Sí
Versión del DirectX: 9.0c
Sistemas Operativos: Windows XP, Windows Vista, Windows 7
16 GB libres en disco
Instrucciones:
1. Unir las partes con el HJ-Split
2. Emular las imagenes de disco con el Daemon Tools o similar
3. Instalar el juego
4. Crackear
5. Jugar
Solución para el error "Realible command buffer ovorflow":
link: http://www.youtube.com/watch?v=Rw1uXOS4_xs
Subido por Guzman
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http://gamesdehorroreguerradownloads.blogspot.com/p/posts-en-taringa.html
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